The Tipsy Black Sheep, concepto culinario a base de plantas

Mi intención principal es transmitir una experiencia culinaria a la par con el amor que pongo en la cocina, la sensibilidad dentro del plato, desde la visual hasta el empaque.

El mundo cambia vertiginosamente y con esto, el estilo de vida de los seres humanos que buscan volver a lo básico y alimentarse de forma más orgánica, recurriendo por supuesto a una cocina llena de matices, con productos de la madre tierra y mucho sabor. 

De cocina vegana, fusiones y sensibilidad humana sabe al respecto Ruth Aquino, la cara y directora detrás de The Tipsy Black Sheep, quien se define como autodidacta en el oficio gastronómico que desarrolla con mucho criterio y que sigue ganando cada vez, mejor reputación entre los clientes que prueban cada una de sus creaciones o productos.

Cuando converse con ella por primera vez, pude sentir esa buena vibra que desbordan sus palabras llenas de amor, tolerancia y profesionalismo. Y tal como nos cuenta en la siguiente entrevista, su reto es complacer y sobrepasar las expectativas de veganos, vegetarianos y foodies por medio de su arte culinaria. 

¿De dónde nace esa inquietud tuya por la cocina vegana?

Mi encuentro con la cocina vegana fue fortuito, en el 2012, cuando ingreso a la Escuela de Altos de Chavón, viviendo dentro del complejo residencial conocí a Ollie, un amigo que es vegano y me introduce a esta área y me incita a probar.

Mi goal principal era tener una semana bajo una dieta estricta a base de plantas, con el paso de los días exploré cambios rápidamente en mi metabolismo, más energía y más ligera. De por sí, mis ingestas de productos animales eran pocas. 

A raíz de esta primera experiencia, me empiezo a cuestionar diferentes formas de alimentación, encontrando soluciones creativas a una dieta sin contenido animal.

También empiezo a alimentarme intelectualmente encontrando inconsistencias dentro de las diferentes industrias de producción de productos de origen animal, y así, se fueron sumando un montón razones por lo que continué con una dieta a base de plantas.

Con el paso del tiempo, la dieta se convirtió en un estilo de vida y una fuente de conexión con la tierra y percepción más sensible con lo que nos rodea.

¿Cómo obtuviste esta formación culinaria?

Soy una persona autodidacta. No he tenido una formación culinaria institucional. He aprendido a base de leer, explorar y educarme, desde el 2012 hasta el día de hoy.

Existen muchas fuentes de aprendizaje principalmente en internet. Me gusta leer, informarme, ver documentales y shows de cocina.

Sin embargo haberme graduado de Bellas Artes me ha ayudado con los procesos creativos que aplico a la hora de crear una receta, tanto conceptual como visualmente.

¿Cómo defines tu cocina?

Mi cocina es conceptual, creativa, quirky e irreverente.

Todo nace a partir de ideas y cuestionamientos tanto dentro y fuera de la cocina, con esa base, aparece una visual bien específica que se crea en mi cabeza, luego el siguiente paso desconstruir la idea e ir descifrando los ingredientes.

¿Cuáles son los retos o dificultades de la cocina vegana?

Usualmente tendemos a buscarle el parecido a elementos de origen animal y mimificarlo con elementos a bases de plantas, ya que a muchos de nosotros educaron con una alimentación donde los alimentos de origen animal predominan.

Para mí todo es buscarle la vuelta, entiendo que no existe ningún reto o dificultad dentro de la gastronomía vegana, encontrar tiendas aliadas donde vendan productos que sean amigables y a base de plantas, encontrar herramientas de aprendizaje, leer mucho y tener mucha imaginación.

Ahora mismo existe muchas formas para reemplazar productos de origen animal.

¿Cuáles son los platos o creaciones de autor que tienes en tu menú para ofrecer a tus clientes?

Cada semana apuesto por un menú diferente, mostrando nuevas propuestas al igual, nunca dejo de brindar propuestas antiguas que se han vuelto favoritas para mis clientes, como el “Shicken tikka masala”por ejemplo.

A parte de esto The Tipsy Black Sheep, se ha dado a conocer por sus quesos a base de semillas activadas y fermentadas.Mi intención siempre es mantener el menú fresco, sin que caiga en lo aburrido.

Juego mucho mezclando culturas dentro cada plato que creo, entiendo que la fusión de esos elementos es una de las características más resonantes dentro de mi cocina. 

A parte de estoThe Tipsy Black Sheep, se ha dado a conocer por sus quesos a base de semillas activadas y fermentadas.

¿Cómo fusionas la ética personal con la práctica gastronómica?

Entiendo que este punto es uno de los más importantes a la hora de exponerme como marca y persona. 

En algún momento de nuestras vidas nos hemos sentido expuestos, vulnerables, encontrándonos como muchas limitantes sociales y sintiéndonos la “oveja negra”.

Personalmente hablando me he encontrado con estos obstáculos que marca el contexto sociocultural en el que me he visto expuesta como persona, dentro y fuera del país y es parte de una historia que cargo con orgullo y que moldearon las bases para forjar TTBS. estos obstáculos se relacionan intrínsecamente con temas sociales, estos, ya sean por raza, género u orientación sexual entre otras.

Posicionándonos en RD estas conversaciones vienen de la mano con tabúes y rechazo. Bajo esta dinámica de no inclusión, trato de generar un cambio paulatino en la percepción social a medida que voy también queriendo generar cambio a la par en la manera de consumir nuestros alimentos. De una manera honesta exponer estas dinámicas y darles la vuelta de una manera inteligente dentro de lo que expongo en mis platos, ya sea por la fusión cultural, de elementos, o bien con nombres irreverentes.

¿Qué criterio se necesita para preparar cocina vegana?

Para preparar este tipo de comida, sólo se necesitan las ganas, de experimentar un cambio mayor tanto en tu cuerpo como en estilo de vida.

Pienso que dentro de nuestras opciones dietéticas diarias siempre implementamos algún elemento vegano, como por ejemplo unas habichuelas, o un pan con aguacate…pero quizás se da por sentado porque sólo lo vemos como acompañamientos y no como una entidad.

¿Qué transmites por medio de tu cocina?

Mi intención principal es transmitir una experiencia culinaria a la par con el amor que pongo dentro de la cocina, la sensibilidad dentro del plato, desde la visual hasta el empaque.

Quiero transmitir sentimientos muy positivos, de alegría y bienestar.

Al igual, citado anteriormente, generar cambio, no solo en la manera de ingestas alimenticias, también que se abra un diálogo a temas que son importantes en nuestra contemporaneidad.

¿Cuáles influencias internacionales plasmas en tus recetas?

Tuve la oportunidad de viajar a la India. Esa experiencia se quedó plasmada en mi corazón, y una de mis inspiraciones principales es su cultura, donde los locales cocinan casi como un rito.

Así mezclándolo con mis orígenes, perteneciente a una isla del caribe y sus islas aledañas.

Aunque Asia y las islas del caribe sean mi fuente de inspiración, no existen limitantes a la hora de crear. Encontrando en otras culturas fuente de inspiración y amalgamándolas para crear algo único.

¿Cuáles platos de tu menú recomiendas a un sibarita?

Es una pregunta difícil. Dentro de lo que TTBS ofrece como producto, un “must try”serían los “no quesos” hechos a base de semillas activadas y fermentadas, donde se ha creado una gama de hasta ahora 10 variantes por ahora. Sus sabores con muy diferentes entre ellos.

Cada fin semana el menú va cambiando, con nuevos y también platos que se han vuelto favoritos entre el público. Dentro de los platos a elegir, eso te lo dejo a ti.

¿De donde provienen los productos con que cocinas?

La fuente de mis recursos a la hora de los productos que voy a presentar a mis clientes son muy variados. Usualmente trabajo con locales. Me voy al mercado sobre todo.

Existen otros elementos que los tengo que mandar a pedir desde fuera porque aquí no se producen y otros que me voy encontrando en diferentes tiendas de alimentos y voy explorando en base a ellos.

Uno de mis retos es querer trabajar de mano a mano con los productores, sabiendo de dónde procede absolutamente todo, como son sembrados, cuidados y recolectados.

Otra cosa que quisiera hacer es trabajar con alimentos solo de temporada y crear menús por áreas de producción a lo largo del país, algo ambicioso pero definitivamente es un deseo que está por cumplir en mi lista.

¿Qué tan receptivo es el mercado dominicano con la cocina vegana?

Honestamente, cuando empecé TTBS en Rep. Dominicana, tenía mucha incertidumbre. Entendía que el público al que me iba a dirigir era muy pequeño, pero eso no me paró, a lo que si tenía miedo era a la aceptación al ser un proyecto tan pequeño y desconocido en aquel momento.

Recuerdo mi primer pop-up, hace un año en la zona colonial. La aceptación fue increíble y esa experiencia me brindó la fuerza para seguir creciendo y hacia delante.

Poco a poco he ido encontrando una comunidad muy grande, no solo veganos, vegetarianos o en transición, si no también una comunidad llena de foodies, muy abierta a lo cambiante, con ganas de encontrar productos nuevos y creativos, con ganas de probar e ir aumentando sus opciones a base de plantas en su dieta.

¿Cómo te visualizas a ti y aThe Tipsy Black Sheep en el futuro?

Visualizo a TTBS como una marca que no pierda la consciencia y consistencia, que la caracteriza a la par que su creatividad, innovación, amor y honestidad que hasta ahora ha estado presente.

Me veo ejerciendo un rol más creativo dentro de la empresa en un futuro. A medida que vamos creciendo, las obligaciones se hacen más grandes, a veces no dejando tiempo para la creación de nuevas cosas, y eso me pone muy triste a veces. Entiendo que a medida que vayamos construyendo un equipo de trabajo, tendré esa libertad creativa.

Puedes conocer más del trabajo que realiza Ruth por medio de sus redes sociales The Tipsy Black Sheep tanto en Instagram como en Facebook.